Desde las bibliotecas populares nacen historias que transforman territorios, recuperan espacios y crean comunidad a partir de los libros. En esta edición de Voces, conversamos con Constanza Olivares, mediadora de lectura e integrante de La Casa en la Quebrada, una biblioteca popular ubicada en Forestal, que surgió desde la autogestión y el trabajo colectivo. Su recorrido vital, marcado por el amor a las bibliotecas, la literatura infantil y juvenil, y el compromiso con las infancias, nos habla del poder de los libros para abrir mundos, generar vínculos y construir redes solidarias en los barrios.

¿Cómo empieza tu vínculo con la Literatura Infantil y Juvenil?
Desde niña me gustaron las bibliotecas, un día quise vivir en una y aquí estamos. Estudié pedagogía en castellano en la Universidad de Playa Ancha. Cuando vivía allí, en Santa Marta, con un grupo de compañeras hicimos “La casa en la quebrada”, un espacio cultural y artístico, donde se hacían tertulias literarias mensuales.
Ahí me fueron donando libros y comencé a prestarlos, siempre en un ambiente universitario, pero después esa idea fue mutando y abriéndose a los niños de la comunidad. Después nos tocó cambiarnos a Forestal, dónde estamos actualmente. Esta casa era un foco de drogadicción, por lo que la iniciativa de poner una biblioteca popular fue muy bien acogida por los vecinos. Desde ahí una cosa llevó a la otra, y ahora hago mediaciones de lectura en colegios, participo en clubes de lectura, entre otras actividades.
¿Recuerdas algún libro que te haya marcado especialmente de pequeña?
Sí, el libro que más me marcó desde niña fue “Ami, el niño de las estrellas”, hasta ahora mi libro favorito. La simpleza con la que se transmiten ideas profundas es lo que me marcó. Esa escena cuando miden el amor en un cazador y la forma en que tenían los personajes de relacionarse y amar, me hace reflexionar hasta hoy.
¿Qué crees que debe tener un buen libro de literatura infantil?
Yo creo que un libro de literatura infantil debe encantar y atrapar desde la primera página en adelante. Más allá de dejar aprendizaje o algo edificante, creo que por excelencia debe ser atrapante, idealmente interactivo, me he dado cuenta que los libros que más gustan son los libros que interactúan con el lector. A los chicos les gusta verse reflejados, ver una parte de su realidad y sentir que desde ahí pueden ver otros mundos.
¿Cómo nace la Biblioteca La Casa en la quebrada?
Cuando nos instalamos en Forestal, estaba cerrando una biblioteca popular que funcionó por más de 20 años en el paradero C, el dueño del lugar estaba cansado, ya era abuelo y no había voluntarios, por eso habló con nosotros y nos donó muchos de sus libros. Decidimos abrir como biblioteca “La casa en la quebrada”, y nos unimos a la Red de Bibliotecas Populares.
¿En qué consiste la Red de Bibliotecas Populares?
La red reúne a las bibliotecas populares de la región de Valparaíso. Hay bibliotecas de Valparaíso, Viña del Mar, San Felipe, Los Andes y Quintero. Tratamos de reunirnos periódicamente y generar actividades en conjunto. También contamos con un catálogo en línea que nos permite gestionar mejor el sistema de préstamos, se puede ver qué libros están disponibles y ver en qué biblioteca popular más cercana está el libro que necesitas.
¿Cuál crees que es el aporte de la literatura para las comunidades?
Funcionamos desde lo popular, por esto es que los catálogos de cada biblioteca se van nutriendo de acuerdo a la línea de cada biblioteca y las necesidades de sus usuarios, no la rige un plan lector estatal, por ejemplo. Otro aporte es que cualquier persona puede estar a cargo de una biblioteca popular, no necesariamente un bibliotecario, por lo mismo tenemos una forma de catalogación propia y fácil de entender, de esa forma se hace mucho más cercano y simple estar de voluntario en la biblioteca.
¿Cuáles son los principales proyectos que están desarrollando en la Casa en la Quebrada?
Actualmente estamos participando activamente en el club de lectura “Lectores en acción” y con “Hermanos de tinta” como mediadores y gestionando préstamos de libros. Además, estamos en una campaña de recolección de libros escolares para niños que no están escolarizados, lo que ha permitido que más de 80 niños hoy ya tengan sus libros para rendir exámenes libres este otro año. Y quedan más por entregar.
Las Bibliotecas Libroalegre son un espacio de promoción de la literatura infantil y juvenil, y también un centro cultural, un espacio de encuentro para las infancias, ¿qué opinas de la labor que realizan?
Me parece una maravillosa labor, sobre todo desde el impulso y la colaboración con otras bibliotecas populares. Nosotros hemos participado en mediaciones de lectura, también recibimos préstamos que difundimos entre niños y jóvenes que participan en nuestra biblioteca. Estos libros han tenido muy buena acogida porque muchos ya conocen los que tenemos aquí, entonces ampliar el catálogo con los libros de Libroalegre ha sido muy provechoso.
¿Qué ha significado para ustedes la iniciativa Cuentos Viajeros?
Ha sido buenísima, porque nos ha permitido ampliar el catálogo y propiciar que quienes ya habían visto los libros se vuelvan a interesar por ver lo nuevo que ha llegado.
¿Cuál es tu sueño para La casa en la Quebrada y la Red de Bibliotecas Populares?
Que seamos muchas más y que un día haya más bibliotecas que botillerías en nuestras poblaciones.
+56 52 2382590
bibliotecaslibroalegre@gmail.com
San Enrique 339-A, Cerro Alegre
Horario
Martes a Viernes de 10.00 a 12.00 y de 15.30 a 18.30 horas
Sábados de 16.00 a 19.00
Domingo y Feriados: Cerrado
Pezoa Véliz con Vargas Stoller, al interior del CESFAM Puertas Negras.
Horario
Miércoles, Jueves y Viernes de 15.30 a 17.30 horas