Valeria Vázsuez Droguett, librería, mediadora y cofundadora de la librería Kúrkuma: “De Libroalegre valoro el esfuerzo de autogestión que implica recolectar, traer y traducir (al chileno) libros de otros lugares para hacerlos accesibles al público infantil”

31 enero, 2025

Valeria Vásquez Droguett es librera y mediadora de lectura. Estudió pedagogía en Lengua y Literatura Universidad de Viña del Mar y se ha especializado en literatura infantil y juvenil a través de diplomados, cursos y talleres. En el 2020, junto a un colega, creó “Libros Libres”, un espacio de fomento de la lectura con una selección de libros de calidad que fue la semilla de la Librería Kúrkuma (Almte. Montt 643, Cerro Alegre, Valparaíso).

En esta búsqueda literaria se encontró Libroalegre y quedó maravillada por su propuesta en contenidos y fomento de la lectura placentera, lo que la inspiró a hacerse voluntaria de la biblioteca de Cerro Alegre, en paralelo a su trabajo como librera y encargada de la biblioteca escolar (CRA) del Liceo María Luisa Bombal en Playa Ancha.

¿Recuerdas alguna lectura que te haya marcado cuando eras chica?

El recuerdo del primer libro que me gustó es de cuando estaba en primero básico. No me acuerdo del título, pero sí recuerdo muy bien la historia. Trataba sobre dos amigos que estaban en un bosque cuando aparece un oso. Uno se subió a un árbol, abandonando a su amigo, que quedó en el suelo y se hizo el muerto. El oso se acercó, lo olió y se fue. Ese cuento me marcó mucho. He intentado buscarlo, pero no lo he encontrado.

Mi acercamiento más en serio a la literatura comenzó cuando estaba en tercero o cuarto medio, enseñando a leer a mi hermana menor. La llevaba a la biblioteca de Viña del Mar y allí empezamos a pedir libros. Fue en ese espacio donde conocí a Keiko Kasza y otros autores. Pero fue el año 2017, cuando trabajaba en el INSUCO de Valparaíso, cuando se consolidó mi vínculo con la literatura infantil. Allí tenía dos colegas que habían hecho diplomados, ellos me hablaron de la mediación lectora y me mostraron algunos libros, como El pato y la muerte y otros tantos más. Me abrieron el mundo de la literatura infantil y desde ahí todo fue una locura, empezar a descubrir y comprar libros.

¿Y cómo nace la librería Kúrkuma?  

Kúrkuma Librería nació el año 2020 desde la necesidad de tener un espacio de fomento de la lectura y de oferta de libros de calidad para distintas personas, desde la primera infancia a la adultez. El foco principal está puesto en la primera infancia, ya que existen pocas propuestas de fomento lector dedicadas a los más pequeños, la mayoría de los espacios, clubes de lectura y talleres que se ofrecen, son para adolescentes y adultos.

Junto a mi colega y amigo Pablo, buscamos un nombre y comenzamos en Instagram como «Libros Libres”, que después cambiamos a Kúrkuma. Desde sus inicios la librería tiene una línea clara respecto a contenidos, y una mirada crítica, no tenemos cualquier libro. Promovemos títulos de editoriales, autores e ilustradores independientes, especialmente de literatura infantil y juvenil, además de textos de formación y mediación lectora.

El vínculo con nuestros lectores ha sido hermoso y crece cada año, incluso hay gente que nos visita desde otras regiones. La mayoría de las personas que nos visitan son familias y profesionales vinculados a la educación y la salud mental, por lo que tenemos una rica variedad de contenidos de fomento lector sobre estas temáticas tan importantes.

Nuestra propuesta va más allá de vender libros; buscamos ofrecer un espacio de lectura y una propuesta que los lectores valoren. Son ellos quienes dan el pulso al proyecto y permiten que éste siga existiendo, porque no siempre es fácil. 

¿Cómo fue tu primer encuentro con Libroalegre?

Conocí Libroalegre en 2007, cuando estudiaba Bibliotecología, y nuestra profesora nos llevó a visitar distintas bibliotecas especializadas. Visitamos la Libroalegre de Cerro Alegre y fue una tremenda experiencia.  Lo que más que llamó la atención fue, por un lado la riqueza del catálogo y, por el otro, el amor por la lectura y el esfuerzo de autogestión que implica recolectar, traer, traducir (adaptando al chileno) libros de otros lugares para hacerlos accesibles al público infantil.

Cuando me vine a vivir a Valparaíso, en el 2019, me pude acercar más a Libroalegre. Luego, en 2023, empecé a tener menos horas como profesora y decidí ser voluntaria. La experiencia ha sido enriquecedora, me permite descubrir nuevos libros que muchas veces también incorporo en la selección de Kúrkuma.

¿Qué acerca y qué diferencia a Kúrkuma y a Libroalegre?

Si bien Libroalegre es biblioteca y Kúrkuma es una librería, ambos espacios compartimos un compromiso con la promoción de la literatura de calidad y buscamos fomentar la lectura como algo vital y necesario; también como una herramienta de fomento de la imaginación, del pensamiento crítico y de cambio, finalmente.

La diferencia principal radica en que Libroalegre es una biblioteca especializada en literatura infantil y juvenil nórdica, es muy rica en títulos que nunca han sido traducidos al español, muy diferentes a la propuesta editorial chilena. Son textos riquísimos en ilustraciones y contenidos, que abordan temáticas complejas y no se andan con rodeos. Ése es un sello que respeto y que creo que hay que cuidar, preservar y promover. Por eso siempre invitamos a nuestros lectores a visitar la biblioteca Libroalegre.

¿Cuál es para ti el principal desafío para incentivar la lectura placentera en niños y niñas?

Uno de los mayores desafíos y dificultad tiene que ver con la falta de interés de los adultos en la lectura. El placer por la lectura es algo que se contagia; por eso, si un niño no ve a los adultos leer, disfrutar, compartir o involucrarse con los libros, difícilmente desarrollará el gusto por la lectura.

Además, muchas niñeces no tienen acceso a espacios de lectura, lo que limita su vínculo con los libros. Pienso que es muy importante llevar a los niños a bibliotecas, librerías y actividades de fomento lector, como ferias o los «libros a la calle» organizados por Libroalegre, que acercan la lectura de forma natural y lúdica. Ojalá más familias conocieran estos espacios.

¿Qué debe tener un buen libro para ti?

Un buen libro tiene que emocionar, y con esto no me refiero a llorar, sino a emocionarse desde la profundidad del sentir. Un buen libro tiene distintas capas de lectura, propone profundidad, silencios, paratextos y la necesidad de varias lecturas, de leer entre líneas. Eso es algo en lo que me fijo y llevo a la práctica con las ñiñeces en los talleres de mediación que realizo.

En cuanto al objeto, si bien son importantes el formato y la portada, hay una variedad de buenos libros que no necesariamente tienen tapa dura o son ilustrados. La editorial también suele ser un buen indicador; generalmente suelo recomendar libros de editoriales específicas debido a su calidad.

¿En qué te enfocas al recomendar un libro infantil a quienes visitan la librería?

Primero, en lo que decía anteriormente, en que emocione, independientemente de que se trate de un texto literario, de ficción, no ficción o informativo, porque hay textos informativos que son preciosos y conquistan por su propuesta visual e ilustraciones. También en que entretenga.  

A la hora de proponer, no sólo considero la edad del niño, que es lo que se suele hacer, sino sobre todo su gusto. Esa es una lucha gigante en nuestro país, porque hay muchos tabúes sobre ciertas temáticas, como la sexualidad y los temas género. Muchas veces me he topado con adultos que escoden cierto tipo de libros a los niños: “no lo toques” o “esto no es para ti”, dicen.  En ese sentido, nuestra librería busca aportar con buenos libros sobre esos temas difíciles.

¿Qué te parece la labor de Libroalegre en la promoción de la lectura placentera?

Algo que me gusta mucho del trabajo que desarrolla Libroalegre es que sus actividades de mediación no sólo se quedan en la biblioteca, sino que también visitan otros espacios y hacen muchas redes dentro del territorio. Todo esto para promover la literatura infantil y juvenil desde el amor que tienen por la lectura y los libros.

Libroalegre tiene libros para lectores desde los 0 años hasta el infinito, con distintas temáticas, formatos (como libro álbum o revistas). Pero algo a destacar es que promueven la lectura placentera no sólo desde la mediación que realizan con los libros de su catálogo, sino también en proyectos como la revista “Calcetín con papa”, que es un material importantísimo construido por y para niños y adolescentes; o en espectáculos de cuentacuentos o teatro que fomentan el interés por los libros.

Puede sonar majadero, pero creo que Libroalegre es un espacio que todo docente, mediador o mediadora, que toda persona que quiere fomentar o contagiar el placer por la lectura, tiene que conocer.

 

Contacto

+56 52 2382590
bibliotecaslibroalegre@gmail.com

Biblioteca Libroalegre Cerro Alegre

San Enrique 339-A, Cerro Alegre
Horario
Martes a Viernes de 10.00 a 12.00 y de 15.30 a 18.30 horas
Sábados de 16.00 a 19.00
Domingo y Feriados: Cerrado


Biblioteca Libroalegre Montedónico

Pezoa Véliz con Vargas Stoller, al interior del CESFAM Puertas Negras.
Horario
Miércoles, Jueves y Viernes de 15.30 a 17.30 horas