Omar pierde a Messi

2026 - 02 - 02

El alfabeto de Amir

2026 - 02 - 02

Tres autos y un gato muerto

2026 - 02 - 02

La leyenda de Bluebonnet

2026 - 02 - 02

Receso de Vacaciones en Libroalegre

2026 - 01 - 28

Queridas amigas y amigos, les anunciamos que estaremos en receso de vacaciones entre el 31 de enero y el 3 de marzo.

Pero queremos que sigas leyendo y aprovechando los títulos que tenemos en nuestra biblioteca mientras estamos en vacaciones.

Por lo mismo, puedes aprovechar estos últimos días de apertura para sacar hasta 10 libros y llevártelos durante todo el mes de febrero.

¡Te esperamos!

Constanza Olivares, Red de Bibliotecas Populares y gestora en “La casa en la Quebrada”: “sueño que un día haya más bibliotecas que botillerías en nuestras poblaciones”

2025 - 12 - 30

Desde las bibliotecas populares nacen historias que transforman territorios, recuperan espacios y crean comunidad a partir de los libros. En esta edición de Voces, conversamos con Constanza Olivares, mediadora de lectura e integrante de La Casa en la Quebrada, una biblioteca popular ubicada en Forestal, que surgió desde la autogestión y el trabajo colectivo. Su recorrido vital, marcado por el amor a las bibliotecas, la literatura infantil y juvenil, y el compromiso con las infancias, nos habla del poder de los libros para abrir mundos, generar vínculos y construir redes solidarias en los barrios.

¿Cómo empieza tu vínculo con la Literatura Infantil y Juvenil?

Desde niña me gustaron las bibliotecas, un día quise vivir en una y aquí estamos. Estudié pedagogía en castellano en la Universidad de Playa Ancha. Cuando vivía allí, en Santa Marta, con un grupo de compañeras hicimos “La casa en la quebrada”, un espacio cultural y artístico, donde se hacían tertulias literarias mensuales.

Ahí me fueron donando libros y comencé a prestarlos, siempre en un ambiente universitario, pero después esa idea fue mutando y abriéndose a los niños de la comunidad. Después nos tocó cambiarnos a Forestal, dónde estamos actualmente. Esta casa era un foco de drogadicción, por lo  que la iniciativa de poner una biblioteca popular fue muy bien acogida por los vecinos. Desde ahí una cosa llevó a la otra, y ahora hago mediaciones de lectura en colegios, participo en clubes de lectura, entre otras actividades.

¿Recuerdas algún libro que te haya marcado especialmente de pequeña?

Sí, el libro que más me marcó desde niña fue “Ami, el niño de las estrellas”, hasta ahora mi libro favorito. La simpleza con la que se transmiten ideas profundas es lo que me marcó. Esa escena cuando miden el amor en un cazador y la forma en que tenían los personajes de relacionarse y amar, me hace reflexionar hasta hoy.

¿Qué crees que debe tener un buen libro de literatura infantil?

Yo creo que un libro de literatura infantil debe encantar y atrapar desde la primera página en adelante. Más allá de dejar aprendizaje o algo edificante, creo que por excelencia debe ser atrapante, idealmente interactivo, me he dado cuenta que los libros que más gustan son los libros que interactúan con el lector. A los chicos les gusta verse reflejados, ver una parte de su realidad y sentir que desde ahí pueden ver otros mundos.

¿Cómo nace la Biblioteca La Casa en la quebrada?

Cuando nos instalamos en Forestal, estaba cerrando una biblioteca popular que funcionó por más de 20 años en el paradero C, el dueño del lugar estaba cansado, ya era abuelo y no había voluntarios, por eso habló con nosotros y nos donó muchos de sus libros. Decidimos abrir como biblioteca “La casa en la quebrada”, y nos unimos a la Red de Bibliotecas Populares.

¿En qué consiste la Red de Bibliotecas Populares?

La red reúne a las bibliotecas populares de la región de Valparaíso. Hay bibliotecas de Valparaíso, Viña del Mar, San Felipe, Los Andes y Quintero. Tratamos de reunirnos periódicamente y generar actividades en conjunto. También contamos con un catálogo en línea que nos permite gestionar mejor el sistema de préstamos, se puede ver qué libros están disponibles y ver en qué biblioteca popular más cercana está el libro que necesitas.

¿Cuál crees que es el aporte de la literatura para las comunidades?

Funcionamos desde lo popular, por esto es que los catálogos de cada biblioteca se van nutriendo de acuerdo a la línea de cada biblioteca y las necesidades de sus usuarios, no la rige un plan lector estatal, por ejemplo. Otro aporte es que cualquier persona puede estar a cargo de una biblioteca popular, no necesariamente un bibliotecario, por lo mismo tenemos una forma de catalogación propia y fácil de entender, de esa forma se hace mucho más cercano y simple estar de voluntario en la biblioteca.

¿Cuáles son los principales proyectos que están desarrollando en la Casa en la Quebrada?

Actualmente estamos participando activamente en el club de lectura “Lectores en acción” y con “Hermanos de tinta” como mediadores y gestionando préstamos de libros. Además, estamos en una campaña de recolección de libros escolares para niños que no están escolarizados, lo que ha permitido que más de 80 niños hoy ya tengan sus libros para rendir exámenes libres este otro año. Y quedan más por entregar.

Las Bibliotecas Libroalegre son un espacio de promoción de la literatura infantil y juvenil, y también un centro cultural, un espacio de encuentro para las infancias, ¿qué opinas de la labor que realizan?

Me parece una maravillosa labor, sobre todo desde el impulso y la colaboración con otras bibliotecas populares. Nosotros hemos participado en mediaciones de lectura, también recibimos préstamos que difundimos entre niños y jóvenes que participan en nuestra biblioteca. Estos libros han tenido muy buena acogida porque muchos ya conocen los que tenemos aquí, entonces ampliar el catálogo con los libros de Libroalegre ha sido muy provechoso.

¿Qué ha significado para ustedes la iniciativa Cuentos Viajeros?

Ha sido buenísima, porque nos ha permitido ampliar el catálogo y propiciar que quienes ya habían visto los libros se vuelvan a interesar por ver lo nuevo que ha llegado.

¿Cuál es tu sueño para La casa en la Quebrada y la Red de Bibliotecas Populares?

Que seamos muchas más y que un día haya más bibliotecas que botillerías en nuestras poblaciones.

Libroalegre realiza itinerancia de la Obra de teatro “Día de visita” en organizaciones comunitarias de Valparaíso y en aniversario de La Troleteca de Playa Ancha

2025 - 11 - 10

  • “Día de visita” es una obra que nace desde la voz y creatividad de jóvenes privados de libertad de la cárcel de menores de Limache.
  • La obra se presentó en octubre en el Centro Comunitario Las Cañas, y en noviembre tendrá funciones en el Espacio Santa Ana y en La Troleteca con motivo de su aniversario.

El programa artístico de extensión de la ONG Libroalegre organiza la itinerancia de la obra “Día de visita” interpretada por la Cía. Teatral Valparaíso. Se trata de una obra que nace desde la voz y creatividad de jóvenes, inspirada en la revista “Calcetín con papa: especial entre rejas”, y en el libro “Cartas de adentro. Fragmentos de vidas adolescentes privadas de libertad”. Cabe destacar que esta iniciativa es financiada por el Programa de Apoyo a las Organizaciones Culturales Colaboradoras del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

La itinerancia de la obra “Día de visita” comenzó en octubre en el Centro Comunitario Las Cañas y continúa en noviembre este miércoles 12 en Espacio Santa Ana (17:00) y el sábado 15 en La Troleteca de la Explanada de Playa Ancha (17:00), quienes celebran un año de funcionamiento.

La obra nos invita a conocer distintas experiencias de jóvenes privados de libertad en relación a sus intereses, contextos, anhelos y reflexiones durante el encierro y sus expectativas de libertad. Los trabajos fueron creados en talleres de escritura e ilustración de la ONG Libroalegre desarrollados en el marco del proyecto “Leer te lleva lejos” y “Escribir te lleva lejos” entre los años 2015 y 2017 en la cárcel de menores de Limache.

Las dramatizaciones empezaron en 2017, y la obra se ha presentado, a lo largo de los años, en liceos, residencias infanto-juveniles y cárceles de la Región de Valparaíso, a través del programa de extensión de ONG Libroalegre.

Para María Antonia Carrasco, editora de la revista Calcetín con papa, es importante “dar espacio a las voces de niños y jóvenes invisibilizados y estigmatizados. Muchas personas ni siquiera saben que en Chile un niño puede ir a la cárcel desde que tiene 14 años. Quizás una de las formas de tratar de reinsentarlos es “viéndolos” un poco a través de sus propios ojos y reconociéndoles su derecho a expresarse”.

La realización de la obra en La Troleteca de Playa Ancha es abierta a toda la comunidad, en el marco de su primer aniversario este sábado 15 de noviembre desde las 15:00 hrs. Esta biblioteca está ubicada en la Junta de Vecinos de la población La Explanada, en el Cerro Playa Ancha.

Alejandro Dredsner, parte del equipo coordinador de La Troleteca, explicó que en esta celebración: “partiremos a las 15:00 con distintas actividades: una mediación a la lectura del proyecto Diversificación; a las 17.00 hrs tendremos la la obra “Día de visita”, que muestra viviencias de menores presos en Chile, y a partir de las 18:00 hrs. habrá un micrófono abierto donde participarán cantantes, poetas y quien se anime a leer o decir algunas palabras. A las 19:00 hrs. será la once comunitaria. También se sumará Terca Taller de carpintería, que llevará juegos de madera para todas las edades, y un grupo de vecinas estarán vendiendo sopaipillas”.

Para Alejandro, cumplir un año con el proyecto de La Troleteca: “Significa mucho trabajo, mucha responsabilidad, porque lo más “sencillo” era armar el proyecto, redactarlo, pero sostenerlo semana a semana, día tras día, mantener en buen estado La Trole y su colección es una gran responsabilidad. También significa mucha alegría que exista un espacio como este en el que se promueve la lectura para todas las edades. Crear y mantener espacios de lectura en estos tiempos es un acto de resistencia”.

Para conocer en mayor profundidad la obra “Día de visita”, la revista “Calcetín con papas” y el trabajo realizado por La Troleteca de Playa Ancha, visita www.libroalegre.cl.

 

 

 

 

 

 

 

Alejandro Dresdner: “Siempre he creído en el poder transformador de la lectura”

2025 - 10 - 30

Alejandro Dresdner es padre y bibliotecólogo de profesión, desde sus estudios universitarios lo han movilizado los proyectos transformadores que vinculan acercar la lectura a comunidades y territorios. Para él, los libros hacen posible la reflexión de temas profundos que impactan a las comunidades y son una herramienta para recomponer el tejido social, junto a la organización popular y comunitaria.

Conversamos con él para conocer su trabajo, sus motivaciones y el camino que le llevó a participar del proyecto de La Troleteca de Playa Ancha, equipo compuesto actualmente por 12 personas y otrxs colaboradores, una biblioteca comunitaria que refaccionó un trolebús, al servicio de los vecinos y vecinas de La Explanada y que este mes celebra su aniversario.

¿Cómo empieza tu vínculo con la Literatura Infantil y Juvenil?

Empieza cuando me enteré de que iba a ser padre por primera vez, hace ya 12 años, y empezamos a comprar y conseguir libros para nuestra hija. Siempre he creído en el poder transformador de la lectura, pero estaba acostumbrado a leer libros de historia o literatura, y el empezar a leer con nuestra hija me permitió descubrir el gran universo de los libros infantiles y juveniles, que en verdad son libros para todas las edades, ya que siempre tienen distintas capas o niveles que se pueden ir profundizando. Además, ahora los libros ilustrados o libros álbumes son muy bonitos, y yo creo que a cualquier persona le gusta verlos.

¿Recuerdas algún libro que te haya marcado especialmente de pequeño?

Ami el niño de las estrellas, es que justo lo leí como a la misma edad del protagonista (10 años), fue en un verano en la playa, al igual que en el libro, y fue porque una tía me regalo ese libro, entonces no fue una lectura “obligatoria” del colegio, fue una de mis primeras lecturas por gusto y curiosidad. El tema de encontrarse con un ser de otro planeta, el poder viajar en una nave espacial, me pareció muy entretenido, y además a diferencia de la tele, esta lectura me permitía poder desarrollar mi imaginación. Además, el contenido del libro constantemente estaba invitando a la reflexión de grandes temas, como por ejemplo, el cuidado del medio ambiente.

¿Por qué estudiaste Bibliotecología?

La verdad es que fue porque no pude estudiar Historia; sin saber mucho de qué se trataba, me inscribí en la carrera de Bibliotecología. Lo que más me marcó fueron las personas que conocí en la universidad, principalmente mis compañerxs, ya que desde el primer año de la carrera pude participar en la creación de distintas bibliotecas populares y escolares, tanto en Santiago como en la comuna de Panguipulli. También en un proyecto de biblioteca móvil en el Hospital Salvador de Santiago, que logramos tener activa un año, todo esto a través de la organización estudiantil, la autogestión y las ganas de querer transformar esta realidad.

¿Cómo nace el proyecto de La Troleteca?

Surge gracias a la revuelta popular de octubre de 2019, cuando un grupo de vecinxs y amigxs nos empezamos a juntar y a organizar, y logramos realizar varias actividades en el territorio, en las juntas de vecinxs del sector. En esas actividades nos conocimos con Mary, presidenta de la JJVV de la Población La Explanada, y ahí fue cuando nos dimos cuenta que varias personas teníamos un sueño en común, que era la creación de una biblioteca comunitaria en nuestro barrio.

¿Qué dificultades enfrentaron para vincularse con la comunidad?

El proyecto fue bien recibido en el territorio, fue muy llamativo el hecho de que un Trolley llegase a la Junta de Vecinxs, y se convirtiese en una biblioteca. Sin embargo, nos tocó una época difícil con la pandemia, y la baja participación postpandemia, muchos proyectos decayeron, así que ha sido un proceso largo el volver a vincularse con la comunidad. Pero tenemos la firme convicción de que, a través de la organización popular y comunitaria, podemos reconstruir el tejido social.

¿Cuál crees que es el aporte de la literatura para las comunidades?

La literatura nos da la posibilidad de desconectarnos de la pantalla, salir de la rutina, hacer una pausa en este mundo tan acelerado y conectar con nuestro pasado, comprender el presente e imaginar múltiples futuros posibles. Nos permite reconocer nuestro territorio, nuestra realidad para comprender mejor la sociedad que estamos viviendo.

Al abrir un libro lo único que tenemos claro es el título, el autor, la cantidad de páginas, el año de publicació. Sn datos, pero desde el momento en que nos adentramos en esa lectura, se nos abren infinitas posibilidades, todo puede suceder.

¿Cuáles han sido los momentos importantes en este primer año de La Troleteca?

La inauguración, el sábado 9 de noviembre del 2024, fue una actividad muy concurrida, vinieron muchxs artistas, poetas, cuentacuentos, de Valparaíso y de otras ciudades.

Un hito importante fue el día del primer turno, cuando abrimos los candados y colocamos el cartel de abierto, fue un sueño cumplido el estar abriendo una biblioteca en la población. Otro día muy bonito también fue cuando vino una familia desde un cerro de Viña solamente a conocer el proyecto, de cómo un Trole se había convertido en Biblioteca.

Otro momento para recordar también fue el día 16 de agosto que inauguramos la nueva colección de libros, que pudimos comprar gracias a un Fondo del Libro, donde también se presentó la obra de teatro-foro «Tarea pa’ la casa: seguimos en toma” de la compañía Kontraofensiva Teatral, que nos permitió volver a reunirnos de forma masiva, reflexionar en torno a la temática de la obra y compartir una rica oncecita.

¿Cuáles son los principales proyectos que están desarrollando en La Troleteca?

En este momento tenemos 4 clubes de lectura funcionando, 3 son parte de un proyecto adjudicado en el Fondo del Libro: El primero dirigido a niñxs de 3 a 6 años con sus familias, también un club de lectura para jóvenes mayores de 18 años llamado “Zona de Ruido”, y un club de literatura chilena para personas mayores de 50 años. También 2 compañerxs de La Trole se encuentran realizando el club de lectura “Futuros posibles”, donde estamos leyendo autoras de ciencia ficción como Ursula K. Le Guin y Octavia Butler.

Y también hemos estado recibiendo visitas de distintos establecimientos educacionales del sector, como la Escuela Pacífico, el Liceo María Luisa Bombal o el Centro Educativo Tarpuy.

La biblioteca Libroalegre es un espacio de promoción de la literatura infantil y juvenil, y tiene un proyecto que se llama “Cuentos Viajeros”, en el cual ustedes participan con La Troleteca.

Ha sido una maravillosa experiencia, muy enriquecedora, estamos muy agradecidos del apoyo de la biblioteca Libroalegre, que existe desde antes que inaugurásemos, ya que nos han apoyado con la realización de diversas obras para la comunidad, para visitas de colegios y también con el préstamo de libros álbumes de gran calidad y variedad en sus temáticas.

¿Cuál es el sueño a futuro para La Trolececa?

Es un sueño colectivo del que esperamos, por un lado, que cada día más personas se acerquen a solicitar préstamos de libros (tenemos una colección de más de 1.000 ejemplares), creemos que los libros deben estar disponibles para todas las personas y en todos los territorios; y por otro lado, que se convierta en un espacio cultural en el que a través de múltiples actividades fortalezcamos la organización popular y comunitaria y vayamos transformando la realidad con acciones simples y concretas.

También de a poco nos hemos ido vinculando con colegios, escuelas y más organizaciones del territorio, ese es un desafío constante. Hemos tenido ya varias visitas de colegios del sector, pronto iremos también nosotros con stand a algunos de ellos, la idea es recopilar la información de los planes lectores para poder tener los libros que deben leer lxs estudiantes, y de esta forma ser un aporte concreto para las familias.

¿Van a celebrar el primer Aniversario?

Lo vamos a celebrar el sábado 15 de noviembre desde las 15:00 hrs. en La Troleteca, ubicada en la Junta de Vecinos de la población La Explanada, en el Cerro Playa Ancha. Habrá una once comunitaria, que se ha convertido en nuestra tradición, pero partiremos a las 15:00 con distintas actividades: una mediación a la lectura del proyecto Diversificación; a las 17.00 hrs tendremos la la obra “Día de visita”, que muestra viviencias de menores presos en Chile, y a partir de las 18:00 hrs. habrá un micrófono abierto donde participarán cantantes, poetas y quien se anime a leer o decir algunas palabras. A las 19:00 hrs. será la once comunitaria. También se sumará Terca Taller de carpintería, que llevará juegos de madera para todas las edades, y un grupo de vecinas estarán vendiendo sopaipillas.

¿Qué significa para ustedes cumplir un año con este proyecto comunitario de Fomento Lector?

Significa mucho trabajo, mucha responsabilidad, porque lo más “sencillo” era armar el proyecto, redactarlo, pero sostenerlo semana a semana, día tras día, mantener en buen estado La Trole y su colección es una gran responsabilidad.

También significa mucha alegría que exista un espacio como este en el que se promueve la lectura para todas las edades. Crear y mantener espacios de lectura en estos tiempos es un acto de resistencia.

 

Historias al atardecer: inicia la programación cultural en línea de la Biblioteca Libroalegre

2025 - 10 - 15

  • Como un homenaje a los radioteatros y una herramienta para fomentar la imaginación de las infancias, Biblioteca Libroalegre invita a escuchar “Historias al atardecer” a través de su canal de YouTube.
  • Se trata de 4 historias interpretadas con la voz de Catalina Rivera y Joaquín Olave, y musicalizadas por Francisca Maturana y Beatriz Urtubia. Esta iniciativa cuenta con financiamiento del Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales Colaboradoras (PAOCC).

La Biblioteca Libroalegre anuncia la llegada de “Historias al atardecer”, un ciclo de cuatro radiocuentos que se pondrán en circulación a través de su canal de YouTube, cuando el día ya empieza a decaer y llega la hora de parar y tomarse un té. Este ciclo contempla la narración de los cuentos: La leyenda de Bluebonnet, de Tomie de Paola; Tres autos y un gato muerto, de Gry Moursund; El alfabeto de Amir, de Morten Dürr y Omar pierde a Messi, de Morten Dürr. La iniciativa cuenta con financimiento del Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales Colaboradoras (PAOCC).

Los lunes de octubre y noviembre a las 19:00 hrs. se irán estrenando las “Historias al atardecer” a través del canal de Youtube de la Biblioteca Libroalegre para invitar a las familias a escuchar una buena historia de la literatura infantil y juvenil contemporánea interpretada en audio por Catalina Riversa y Joaquín Olave, fundador del colectivo teatral La Menjunje Lunática. Además, esta experiencia es musicalizada por Francisca Maturana y Beatriz Urtubia.

María Antonia Carrasco, Coordinadora de Libroalegre, explicó que “Historias al atardecer”: “es un espacio donde se busca desarrollar la capacidad de escuchar y crear imágenes a partir de las palabras, prescindir de la vista, de la dictadura de las pantallas, lo que permite desarrollar la imaginación a través de la escucha de las palabras, recreado escenas y construyendo los personajes solamente a través de la evocación de lo que escuchamos”.

“También se pretende rendir un sencillo homenaje a las viejas transmisiones de radio, emulando esa atmósfera en la que las familias escuchaban relatos y teatros a través de las ondas”, añade.

Conoce aquí la programación completa: 

  • Lunes 13 de octubre: La leyenda de Bluebonnet, de Tomie de Paola. Catalina Rivera en la voz y Francisca Maturana en la música.
  • Lunes 20 de octubre: Tres autos y un gato muerto, de Gry Moursund. Catalina Rivera en la voz y Francisca Maturana en la música.
  • Lunes 10 de noviembre: El alfabeto de Amir, de Morten Dürr. Joaquín Olave y Beatriz Urtubia, violinista.
  • Lunes 17 de noviembre: Omar pierde a Messi, de Morten Dürr. Joaquín Olave y Beatriz Urtubia, violinista.

Estos audiocuentos también forman parte del programa “Nube en pantalones”, que se distribuyen gratuitamente en el Instituto Vicente Mosquete, el Centro de Grabación de Ciegos de Viña del Mar y la Fundación Luz en Santiago. Todo el material está disponible en el sitio web www.libroalegre.cl. Consultas a  bibliolibroalegre@gmail.com

 

RIFATECA 2025: Donde llega un libro, nace un mundo

2025 - 10 - 11

En este mes de octubre lanzamos con todo nuestra “RIFATECA 2025: Donde llega un libro, nace un mundo”. 

Puedes participar de nuestro sorteo comprando números de la Rifateca de manera presencial u online. Cada número tiene un valor de $1000 y los ganadores se darán a conocer el viernes 7 de noviembre.

Tenemos premios increíbles donados por nuestros amigos y amigas de Malandrino, Pisco Bar, Teatro Museo del Títere y el Payaso, Editorial Una Casa de Cartón, Empanadería Le Pató, Bahía Utópica, INSOMNIA, @elpatiocustomgarage, La Dulcería Valparaíso, Payasa Romera, @estudiofotograficocasabaron y muchos más.

¿Cómo participar?

Modo presencial:

Acércate a nuestra biblioteca ubicada en San Enrique 339-A, Cerro Alegre Valparaíso y ¡compra todos los números que gustes!

Modo online:

Transfiere a nuestra cuenta bancaria la cantidad de números que deseas, indicando en el asunto de la transferencia el nombre y número telefónico.

Los datos para transferir son:

Banco Estado

Cuenta corriente n° 239 001 999 96

Rut: 65.048.851-2

Centro Chileno Nórdico de Literatura Infantil

Correo: tesorerialibroalegre@gmail.com

 

Isabella Sottolichio: “Las bibliotecas públicas son espacios de cuidado, encuentro y memoria”

2025 - 07 - 02

Conversamos con Isabella Sottolichio, Coordinadora Regional de Bibliotecas Públicas de la Región de Valparaíso, sobre cómo inició su camino en el mundo del libro y la lectura, desde sus inicios en la Biblioteca Nacional y en el Archivo del Escritor, su importante trabajo en la colección inédita de Gabriela Mistral, hasta su trabajo más comunitario en la Biblioteca de El Bosque y el proyecto “Museo Temporal”.

Hoy nos cuenta los desafíos de su cargo en la región de Valparaíso, su mirada sobre el fomento lector y los desafíos que enfrenta la sociedad chilena para preservar la lectura profunda hasta el valor de la literatura infantil y juvenil actual.

¿Cómo te interesaste por estudiar literatura?

Partí estudiando un bachillerato en Filosofía y Humanidades en Santiago, donde encontré  lecturas que me resultaron profundamente emocionantes, sobre todo textos de literatura antigua, libros detonantes que me produjeron mucho  interés y placer. Fue en ese proceso que comprendí que no sabía leer realmente, y que había obras que tendría que releer para poder entenderlas, y esa dificultad, se convirtió en un desafío que luego quise resolver.

Decidí profundizar en ese camino y opté por continuar estudiando la carrera de Lengua y Literatura en la Universidad Alberto Hurtado, fue un tiempo de mucho aprendizaje, que me permitió ir modelando de a poco mi gusto por la lectura.

¿Cómo se inicia tu experiencia en el mundo de las bibliotecas?

Todo partió mientras hacía mi tesis de pregrado,  momento en que me di el tiempo de habitar la Biblioteca Nacional, un lugar que me maravilló por la diversidad de sus archivos. Poco después, surgió la oportunidad de reemplazar por un tiempo a la encargada de digitalización en el Archivo del Escritor, momento en el que pude conocer manuscritos originales de Mistral, ediciones La Mandrágora entre otros.

En 2007 la Biblioteca Nacional recibió la colección inédita Legado Gabriela Mistral, trasladada desde Washington. Durante años este archivo estuvo bajo la custodia de Doris Dana y, posteriormente, de Doris Atkinson, hasta que finalmente se gestionó su traspaso a Chile mediante un proyecto adjudicado por la Biblioteca. La llegada de este acervo fue una noticia trascendental: eran aproximadamente ciento cincuenta cajas con manuscritos, cartas, telegramas, fotografías, videos, audios y objetos personales de la poeta que arribaban al país, abriendo un universo inédito para la investigación mistraliana. En ese momento tuve la oportunidad de integrarme al proyecto “Legado”, experiencia que marcó el inicio de mi camino en el mundo de la bibliotecas públicas, esta posibilidad de estar tan cerca de Mistral, me permitió leer y observar sus principios humanistas más de cerca, y especialmente, aquellos que apuntaban al rol de la maestra, la lectura y las bibliotecas, siempre situada desde un contexto latinoamericano.

Luego de esa etapa, busqué espacio en distintas bibliotecas públicas, finalmente logré entrar a trabajar en la comuna de El Bosque. Allí me correspondió asumir la dirección de una biblioteca que se trasladaba de una casa pequeña a un nuevo edificio,  instalándose  en un moderno centro cultural de más de dos mil metros cuadrados, frente a una plaza y en pleno centro cívico de la comuna, tenía hasta una sala de cine. El desafío fue enorme, porque implicaba repensar el rol de la biblioteca en un espacio completamente distinto y con nuevas posibilidades de desarrollo.

Fue un proyecto escuela para mí, estuve cerca de siete años a cargo. Paralelamente, cursé un Máster en Bibliotecas y diversos diplomados en fomento lector, mediación y patrimonio, reconociendo que el trabajo en bibliotecas públicas es profundamente interdisciplinario, algo que se comprende plenamente al asumir la responsabilidad de gestionarlas e interactuar con todos los agentes de una comunidad. Las bibliotecas sí son solo lugares de lecturas, pero además son centros comunitarios, espacios de encuentro y cuidado, de extensión, divulgación y por cierto de transformación.

¿Qué significó para ti el proyecto Museo Temporal?

Desde la Biblioteca Pública de El Bosque impulsamos el proyecto Museo Temporal: colección colectiva de vestigios locales, iniciativa que invitaba a la comunidad a reconocer e investigar sus archivos personales y comunitarios, para luego desarrollar una museografía sobre las historias recopiladas. La experiencia se replicó en Tiltil, Conchalí y otras comunas, y estaba inspirada en el encuentro La Mesa de Santiago, celebrado en Chile 1972, hito que manifestó la necesidad de un “museo integrado”, es decir, la comprensión de un enfoque de participación real de las comunidades en los discursos de los museos tradicionales.

El proyecto invitaba a construir un colección colectiva desde cero, y para ello diseñamos un programa completo de actividades: charlas, visitas a la Biblioteca Nacional, a su Hemeroteca, al Museo de Historia Natural, entre otros. A partir de estas exploraciones y discusiones, la comunidad seleccionaba los temas que quería rescatar. Para luego recopilar objetos, fotos y relatos. Trabajábamos de manera interdisciplinaria con profesionales de la historia, la arqueología, antropología, y con artistas montajistas para desarrollar la museografía. Finalmente montábamos un museo dentro de las bibliotecas.

Este proyecto no solo generaba un espacio de aprendizaje y creación colectiva, sino que también reinstalaba un paradigma de participación cultural, que asimismo, activaba la biblioteca como un epicentro de memoria, lecturas y amistad.

¿Cómo llegaste a la coordinación regional en Valparaíso?

En 2017, buscando aires costeros para mi hijo Valentín, llegué a Valparaíso con el afán de encontrar  un espacio en alguna biblioteca. Luego de varios proyectos y en plena pandemia, postulé al concurso público para el cargo de coordinadora regional, en el que finalmente salí seleccionada.

¿Qué desafíos implicó asumir en pandemia?

Al principio fue muy complejo porque las bibliotecas estaban cerradas y todos mis primeros acercamientos fueron virtuales, además me tocó asumir paralelamente el cargo de Directora (S) de la Biblioteca Severin por casi un año. De todas maneras, me dediqué a conocer la región, a conversar con cada encargada,  a estudiar el estado de la Bibliotecas, a pensar bien la coordinación de las reaperturas.

El hito más significativo de ese tiempo, fue el primer encuentro presencial de equipos de Bibliotecas de la Región, al que llegaron más de 35 encargados/as, de un total de 42 (ahora somos 44 bibliotecas en la región) fue una jornada muy emotiva entre compañeras que no se habían visto desde al menos 3 o 4 años y el enfoque estuvo en el regreso de las comunidades a sus bibliotecas. La planificación de esta jornada contó con el invaluable apoyo del Plan Regional de Lectura.

¿Quiénes son los públicos de las bibliotecas públicas?

Las bibliotecas atienden a toda la comunidad en su conjunto y deben sostener el principio de bibliodiversidad, considerando los intereses y particularidades de las personas que son parte de sus territorios. Por ejemplo, en sectores rurales se trabaja mucho con el mundo campesino; en ciertas bibliotecas se ha desarrollado  el Programa Memorias del Siglo XX,  (con quienes próximamente lanzaremos un libro hermoso de registros fotográficos regionales). En balnearios, se desarrollan actividades dirigidas a turistas y las  famosas “biblioplayas”;  en otras comunas, se trabaja con adultos mayores o con la infancia, según los programas disponibles.

Una de nuestras líneas de trabajo más fuertes en este momento, es la red de clubes de lectura de la región, en donde a la fecha, ya son más de 55 clubes activos, con quienes se realizan reuniones periódicas presenciales y virtuales. Además estos cluberos/as son parte de los comités de selección bibliográfica, labor que anualmente nos permite  adquirir las colecciones que ellos/as han decidido leer.

Otro público muy importante siempre son las infancias, y para ellos/as, a parte de todas las mediaciones que realizan los equipos de bibliotecas, es que estamos en pleno proceso de creación de una red  Guaguatecas para este 2025. De esta manera, estamos avanzando en la  implementación  de estos espacios en San Antonio, Cartagena, Quilpué, Villa Alemana y en la Severin. En Quillota la Guaguateca  ya es parte de los servicio de la Biblioteca.

 Se habla mucho de fomento lector y de lo poco que leemos en nuestro país. ¿Cómo evalúas el compromiso lector en Chile?

A mi parecer, el fomento lector es una línea de trabajo que es transversal dentro del ecosistema del libro, que de manera permanente articula esfuerzos entre bibliotecas, librerías, editoriales, escuelas, mediadores, universidades y comunidades lectoras, entonces desde esa mirada, creo que existe mucho compromiso y vocación para sacar adelante iniciativas que apuntan a promover el ejercicio de la lectura en su amplio espectro. Sin embargo, muchos de estos esfuerzos son inestables en un país como Chile, principalmente porque no hay un presupuesto robusto y sostenido, para poder trabajar en programas a largo plazo, en evaluaciones periódicas, en programas  con pertinencia territorial, en formación y articulación,  en proyectos de innovación etc.

Entonces, sí, creo que hay un gran compromiso, pero si queremos avanzar hacia mejores índices de calidad de la lectura, no basta únicamente con agentes motivados. Desde hace un tiempo sabemos que es necesario contar con un marco legal que asegure un piso común de garantías. Y por ejemplo -en el caso de las bibliotecas públicas- esto implicaría que además de trabajar en el acceso a colecciones bibliográficas actualizadas, también exista formación,  mediación e investigación permanente, tiempos destinados para leer, recursos para que las infraestructuras cumplan con los estándares de las bibliotecas públicas, y con apoyos que permitan levantar proyectos en articulación con otros actores del ecosistema del libro y la lectura.

Por último, y siguiendo con el foco en la Región de Valparaíso, aprovecho de comentar que a través ALEPH, el software de automatización de bibliotecas que funciona a nivel nacional  para el registro de socios/as y préstamos de libros, es que podemos ir midiendo la cantidad de libros que solicitan lectoras y lectores de la región, los géneros más leídos, las rangos etarios que leen más (o menos) etc. Y a través de este indicador, es que podemos asegurar que el número de personas que lee en las bibliotecas de Valparaíso  aumenta cada año.

¿Por qué es importante que seamos una sociedad lectora?

Ser una sociedad lectora es fundamental por muchos aspectos. Creo que la lectura nos entrega algo de paz y nos tranquiliza. Además  nos permite conectarnos con experiencias y contextos distintos al propio, ejercita nuestro cerebro de manera integral, fortalece la concentración, la memoria y la capacidad de asociación, al mismo tiempo que despierta emociones. Todo  eso creo contribuye a que seamos una sociedad más amable y empática.

Además, la lectura incide directamente en nuestra calidad de vida, transforma la forma en que nos comunicamos, en cómo nos acercamos a los demás y en cómo observamos el mundo. Nos concede también la posibilidad de desconectarnos de la rutina cotidiana para entrar en otras historias y en nuevas categorías simbólicas que amplían nuestra mirada. La lectura nocturna para las niñeces, es un ejemplo de eso.

¿Las pantallas y la inteligencia artificial compiten con la lectura?

Pienso que las pantallas no pueden meterse en una sola categoría, el cine, la animación, o la lectura en formato digital son expresiones y soportes valiosísimos, no obstante, si hablamos específicamente de esas pantallas que solo nos ofrecen un bombardeo de videos cortos que repiten mensajes sin contenido, como recomendaciones para no envejecer, o videojuegos interminables en el que las niñeces solo se “encuentran” de manera virtual. Claramente éstas sí generan estados de ansiedad y desconexión, y en estos casos, creo que más que “competir” con la lectura, esta “pantallas” sí empobrecen los tiempos libres de las personas y por ende, se afectan varias capacidades cerebrales, como mencioné en la pregunta anterior, de concentración, asociación y sobre todo de comunicación.

Con respecto a la IA, creo que es un tema larguísimo, que no es posible abordarlo de manera tan simple, aunque a priori pienso que si la IA no te va a entregar las mismas experiencias y beneficios que la lectura, entonces no compite. De todas maneras, me parece que lo más riesgoso de este tema, incluso antes del debate sobre si será posible utilizar esta herramienta de manera “inteligente” y no perezosa. Es más urgente asumir el impacto al medioambiente que genera el uso ilimitado de esta tecnología.

A pesar de todo esto, hay iniciativas y propuestas muy interesantes con respecto a la curatoría de contenidos digitales y de video juegos  que pueden implementarse en bibliotecas, por ejemplo en el contexto de la realización de clubes de lectura juveniles. Existen laboratorios de ficción digital, en los que además de trabajar con ciertos videojuegos no convencionales, abordan un conjunto de  obras multimedia, que comparten características relacionados al hipercómic o a la literatura electrónica.

¿Qué valor tiene la literatura infantil y juvenil?

La literatura infantil y juvenil tiene hoy un valor fundamental,  sobre todo para las bibliotecas públicas. Géneros como el libro-álbum, la novela gráfica y los libros informativos han renovado las colecciones y atraído a nuevos/as  lectores/as, al combinar arte y literatura con un enfoque interseccional, sobre todo desde el género, derechos humanos, memoria, migración o medioambiente. Este cruce ha enriquecido tanto a los niños como a los adultos que los acompañan en la lectura.

Particularmente interesante, ha sido la irrupción del libro informativo para la infancia, que ha transformado lo que antes eran enciclopedias rígidas en propuestas sensibles, bellamente diseñadas y con un enfoque humanista, capaces de acercar la ciencia, la historia o la memoria desde un lenguaje accesible y afectivo.

Además, estas publicaciones han incorporado narrativas que trascienden a la infancia, ampliando la mirada y beneficiando no solo a las infancias, sino también a las familias y mediadores que las acompañan. En ese sentido, estos libros abren un espacio de aprendizaje compartido, donde los mensajes pensados para niños y niñas dialogan con inquietudes y preocupaciones plenamente vigentes para los adultos.

¿Cuál fue tu primer contacto con la lectura?

Mi primer contacto con la lectura estuvo muy marcado por mi familia. Mi mamá siempre ha sido una persona muy lectora, y desde muy niña la veía leer durante horas, creo que ese amor por los libros me ha determinado en este oficio de las bibliotecas. También mi papá me leyó mucho por las noches, recuerdo perfectamente las historias  del famoso libro de los 80: Un cuento para cada día del año, que todavía lo conservo entre mis libros-tesoros.

Más adelante, ya en la adolescencia, descubrí a Edgar Allan Poe, Herman Hesse, Oscar Wilde y Ana Frank, autores que me ofrecieron mis primeras preguntas existenciales, y se quedaron resonándome harto tiempo luego de haberlo leído.

Para finalizar, ¿Qué crees tú que debe tener una buena historia para niños y jóvenes?

Me parece que una buena historia para la infancia debe ofrecer simpleza y creatividad, además de abrir caminos, paisajes, en un sentido amplio. Creo en la fuerza de la metáfora y de la metamorfosis: en el lenguaje poético y en las transformaciones de los seres y sus circunstancias, tal como ocurre en la naturaleza. Escribir para niñeces y jóvenes requiere de una gran virtud, que combina sensibilidad, lectura constante y al mismo tiempo, cierta maestría artística capaz de transmitir un imaginario acorde a esas infinitas preguntas que surgen en la infancia y que van colaborando, poco a poco, a comprender el mundo.

Yo  concibo la literatura como un espacio para descubrir y significar el lenguaje, para situarnos y  definirnos, algo que las niñeces necesitan profundamente, sobre todo en tiempos complejos, y diría que más que clasificar las lecturas, es más importante transitarla, y ojalá, habitarla cotidianamente desde alguna  biblioteca pública.

 

En el mes de la memoria Biblioteca Libroalegre realizará una lectura musicalizada del libro “Niños” de María José Ferrada

2025 - 09 - 24

  • “Niños” es un libro de 34 poemas sobre los menores de 14 años ejecutados o detenidos desaparecidos durante la dictadura militar en Chile.
  • La actividad se llama “Poesía para recordar” y se realizará este sábado 27 de agosto a las 17:30 hrs. en la Biblioteca Libroalegre. Esta es una iniciativa financiada por el Programa de Organizaciones Culturales Colaboradoras (PAOCC).

En este mes de la memoria y los derechos humanos “Niños”, el maravilloso libro de María José Ferrada, será parte de este nuevo ciclo de “Poesía para recordar”. La actividad se realizará este sábado 27 de agosto a las 17:30 hrs. en la Biblioteca Libroalegre de Cerro Alegre. La lectura dramatizada estará a cargo del actor Joaquín Olave y de Felipe Chávez en el acordeón. Este espectáculo está dirigido a niños y niñas mayores de 8 años. Para participar, sólo deben inscribirse en el formulario del sitio web y RRSS. Esta es una iniciativa financiada por el Programa de Organizaciones Culturales Colaboradoras (PAOCC).

Niños es un libro compuesto de treinta y cuatro poemas, uno para cada uno de los niños menores de 14 años ejecutados o detenidos desaparecidos durante la dictadura chilena. Se trata de un llamado a no olvidar a los pequeños que estuvieron entre las 3.197 personas ejecutadas o desaparecidas en dictadura y un libro dedicado también a todos los niños que cada día sufren las consecuencias de la violencia.

Este libro recibió el reconocimiento de la Academia Chilena de la Lengua a la mejor obra literaria publicada en Chile, el Premio Municipal de Literatura de Santiago en la categoría de literatura juvenil y fue elegida para representar a Chile en el catálogo internacional de la Organización Internacional para el Libro Infantil y Juvenil, IBBY (por sus siglas en inglés).

Su autora, María José Ferrada, nació en 1977 en Temuco, Chile. Es periodista de formación y escritora de vocación. Desde muy joven se interesó por la literatura y la poesía, lo que la llevó a desarrollar una obra profundamente sensible, centrada en la infancia, la memoria y los aspectos más sutiles de la vida cotidiana.

La actividad es preferentemente orientada a niños y niñas a partir de los 8 años junto a su familia. La biblioteca Libroalegre está ubicada en San Enrique 339 A, Cerro Alegre, Valparaíso. Inscripciones en el link: https://forms.office.com/r/qedF3aGVdn. Para más información, visita www.libroalegre.cl.

 

Contacto

+56 52 2382590
bibliotecaslibroalegre@gmail.com

Biblioteca Libroalegre Cerro Alegre

San Enrique 339-A, Cerro Alegre
Horario
Martes a Viernes de 10.00 a 12.00 y de 15.30 a 18.30 horas
Sábados de 16.00 a 19.00
Domingo y Feriados: Cerrado


Biblioteca Libroalegre Montedónico

Pezoa Véliz con Vargas Stoller, al interior del CESFAM Puertas Negras.
Horario
Miércoles, Jueves y Viernes de 15.30 a 17.30 horas